Un espacio de trabajo en el que te sientas cómodo y confortable es imprescindible para maximizar tu rendimiento en el trabajo. Para ello son necesarios tres pasos:
Limpiar y ordenar la mesa de trabajo
Una mesa limpia y ordenada nos permite realizar nuestro trabajo sin distracciones. Un entorno limpio e iluminado nos motiva más a trabajar que un escritorio sucio y desordenado.

Todo a mano
Sobre la mesa solo tendremos los materiales con los que estemos trabajando y nada más. Con esto no perderemos tiempo en buscar algo que necesitemos y no tendremos cosas no relacionadas con la tarea que estemos haciendo que pueda distraernos. Consumibles o materiales que solamos utilizar a menudo deben estar cerca, sin necesidad de tener que levantarnos de la silla, por ejemplo, en un cajón debajo de la mesa o una estantería cercana.
Recoger al terminar
Una vez terminada la tarea, hacemos un reset y guardamos todo el material utilizado dejando de nuevo limpia y ordenada la mesa para seguir con la siguiente tarea.
Con estos 3 sencillos pasos tendremos un ambiente de trabajo que potenciará nuestro rendimiento y creatividad. Por supuesto, para volverlo más agradable no es necesario tener un escritorio vacío. Puedes decorarlo como quieras, poner una planta, algún muñeco, etc. La idea es adaptar tu lugar de trabajo para que te sea más cómodo trabajar.
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Foto: cuitzilart